- Iniciativa en conjunto con la Municipalidad de San Pedro Sula y otros aliados beneficia a unas 822 personas de Tomalá y La Unión de Río Frío.
San Pedro Sula, Honduras.- Durante mucho tiempo, en Tomalá, el agua no llegaba con la certeza con la que debería llegar algo tan esencial para la vida. En las partes más altas de la comunidad, abrir una llave no siempre significaba encontrar alivio. Para algunas familias significaba esperar. Para otras, bombear. Para muchas, cargar agua en cántaros, una y otra vez. Era una rutina dura, desgastante y, con el tiempo, también una fuente de inconformidad y división dentro de la propia comunidad.
Oscar Pineda, miembro del patronato comunal y de la junta de agua de Tomalá, conoce bien esa historia. La vivió de cerca, como la vivieron muchas familias que durante años enfrentaron un problema que parecía demasiado grande para resolverse solos. Hoy, sin embargo, habla desde otro lugar: el de una comunidad que empieza a ver cómo el esfuerzo compartido se transforma en dignidad, tranquilidad y esperanza.
“Ahora, gracias a este proyecto, cada vivienda cuenta con su propia conexión y válvula de agua. Para nosotros representa una enorme alegría y satisfacción, porque finalmente tenemos acceso a un servicio digno. Estamos profundamente agradecidos con las organizaciones y el donante que confiaron en nuestra comunidad y nos ayudaron a resolver un problema que, por sus costos y complejidad, era muy difícil enfrentar por nuestra cuenta”, expresó Pineda.
La historia de Oscar y del resto de los vecinos de Tomalá y La Unión de Río Frío, localidades ubicadas en la zona de reserva del Merendón, en San Pedro Sula, Honduras, es cosa del pasado ya que gracias al apoyo de Fundación Coca-Cola se hace entrega a la comunidad del proyecto “Acceso sostenible al agua potable de la mano de los operadores locales”, una iniciativa orientada a fortalecer el acceso seguro y sostenible al agua potable en comunidades.
El proyecto beneficia a 822 personas y contempló un modelo de intervención integral que combina el mejoramiento de infraestructura hídrica con el fortalecimiento de la gestión administrativa y financiera del operador local, con el propósito de contribuir a la sostenibilidad operativa del sistema y a una mejor prestación del servicio en ambas comunidades.
La intervención responde a una necesidad prioritaria en la zona, donde las limitaciones en infraestructura y distribución habían afectado la disponibilidad de agua potable y la capacidad de respuesta ante la demanda de consumo de la población.
“Este proyecto es posible gracias al compromiso de las comunidades de Tomalá y La Unión de Río Frío, que han asumido un rol activo en la construcción de una solución sostenible para el acceso al agua potable. En Fundación Coca-Cola creemos que el acceso al agua potable no solo mejora la calidad de vida, sino que también fortalece la capacidad de las comunidades para impulsar su propio desarrollo”, señaló Carlos Pagoaga, presidente de Fundación Coca-Cola.
Entre las acciones realizadas se incluyeron obras para la captación superficial del agua, la mejora y ampliación de la red de distribución, así como el fortalecimiento de los sistemas de almacenamiento y desinfección. El proyecto contempló la rehabilitación de un tanque, la instalación de 5 kilómetros de tubería para la red de distribución, 1 sistema de cloración y 4 tanques rompe presión.
De manera complementaria, la iniciativa incorporó procesos de capacitación y herramientas para fortalecer la gestión local del recurso hídrico, incluyendo la creación y consolidación de juntas de agua comunitarias que contribuyan a la operación, mantenimiento y sostenibilidad del acueducto.
“Desde la Municipalidad de San Pedro Sula, agradecemos la gestión y colaboración de Aliarse y Fundación Coca-Cola, el acompañamiento y supervisión de Agua para el Pueblo, y el compromiso de las comunidades de Tómala y La Unión de Río Frío. Este esfuerzo conjunto contribuye al fortalecimiento de la gestión hídrica y a mejorar el acceso al agua, reafirmando nuestro compromiso con el bienestar y el desarrollo sostenible de nuestras comunidades en la Zona de Rerserva El Merendón” manifestó Roberto Contreras Mendoza , Alcalde de San Pedro Sula.
Esta iniciativa se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6: Agua limpia y saneamiento, y promueve la participación comunitaria y la equidad de género como principios relevantes para el desarrollo de soluciones sostenibles de largo plazo.
“Este proyecto es posible gracias al compromiso de las comunidades de Tomalá y La Unión de Río Frío, que han asumido un rol activo en la construcción de una solución sostenible para el acceso al agua potable. Desde Aliarse creemos que el acceso al agua potable no solo mejora la calidad de vida, sino que también empodera a las comunidades para decidir sobre su propio desarrollo” expresó Carolina Reyes Rivero directora de Ambiente y Cambio Climático, Fundación para la Sostenibilidad y la Equidad
A través de este esfuerzo, Fundación Coca-Cola y el resto de los socios continúan promoviendo iniciativas orientadas a generar impacto positivo, fortalecer capacidades locales y contribuir al bienestar de las comunidades mediante soluciones sostenibles.

